Con mi piel sensible, probar un limpiador nuevo siempre me pone nerviosa. Ya me pasó una vez con una crema que me dio alergia, con granitos y descamación, y desde entonces no compro un producto de skincare a la ligera. Así que cuando decidí probar el Clarins Hydrating Gentle Foaming Cleanser, lo hice con expectativas altas y el ojo crítico bien abierto.
Lo compré yo, con mi dinero, y después de usarlo el tiempo suficiente para tener una opinión de verdad, le di 5 estrellas en Amazon. Esta es mi reseña honesta.
Qué es y cómo se siente
Es un limpiador en espuma de Clarins, de su línea Hydrating, pensado para limpiar sin resecar. La textura es una espuma suave y cremosa, nada de esas espumas agresivas que sientes que te están quitando hasta lo bueno. Se enjuaga fácil y no deja residuos.
Lo uso de dos formas: en las mañanas como limpieza única, y en las noches como segundo paso de mi doble limpieza, después del aceite limpiador. En ambos casos cumple.
Lo que me gustó
No me deja la piel tirante. Este es mi punto número uno. Con la piel sensible, esa sensación de la cara 'apretada' después de lavarla es señal de que el limpiador se pasó de la raya. Con este, la piel queda limpia y cómoda.
Es gentil de verdad. No me ha dado irritación, ni enrojecimiento, ni esos granitos de protesta que me salen cuando un producto no me cae bien. Para una piel reactiva como la mía, eso vale oro.
Rinde bien. Con una cantidad pequeña hace espuma suficiente para toda la cara, así que el tubo dura.
Funciona como segundo paso de la doble limpieza. Retira lo que el aceite aflojó sin necesidad de frotar fuerte, que es justo lo que debe hacer un buen segundo limpiador.
Para quién es
Este limpiador es para ti si tienes la piel sensible, seca o normal y buscas una limpieza diaria que no te deje la cara pidiendo auxilio. También es una excelente opción como segundo paso si haces doble limpieza en las noches.
Si lo que buscas es una limpieza profunda con exfoliación, o tienes la piel muy grasa y quieres algo más astringente, este no es ese producto. Y te lo digo con honestidad: es Clarins, así que cuesta más que un limpiador de farmacia. Para mí lo vale por cómo le sienta a mi piel, pero cada bolsillo decide.
Cómo lo incorporé a mi rutina
En las mañanas lo uso solo: humedezco la cara con agua tibia, aplico una cantidad pequeña, masajeo con las yemas de los dedos en movimientos circulares por un minuto y enjuago. En las noches va después del aceite limpiador, como segundo paso de la doble limpieza. Después sigo con mi tónico, mi suero y mi crema, como siempre.
Un consejo que me funciona: no necesitas mucha cantidad. Al principio yo apretaba de más el tubo y desperdiciaba producto. Con lo que cabe en una moneda pequeña tienes suficiente para toda la cara y el cuello.
Lo que debes saber antes de comprarlo
Es un producto de gama premium, así que si vienes de limpiadores de farmacia el precio se nota. Mi forma de verlo: la cara es lo primero que lavas todos los días, dos veces al día, así que el limpiador es de las piezas donde más se nota la calidad. Además, como rinde bastante, el tubo me dura semanas.
Mi veredicto
Cinco estrellas, y no las regalo. Es el limpiador que uso todos los días, lo compré yo, y lo volvería a comprar. En una rutina donde cada paso cuenta, este es de los que se quedan.
Si lo quieres probar, aquí está el enlace a Amazon. Y si ya lo usaste, cuéntame en Instagram en @majestybymofficial cómo te fue. Me encanta leer sus experiencias reales.
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